Kagawa: Un Peregrinaje entre el Arte del Udon, Jardines Zen y las Islas de Arte
Akari FujimotoEn el corazón de Shikoku, la prefectura de Kagawa se revela como un crisol de tradiciones ancestrales y expresiones artísticas contemporáneas. Conocida afectuosamente como la 'Prefectura del Udon', Kagawa ofrece una experiencia que trasciende la mera gastronomía, invitando a una inmersión profunda en la cultura japonesa. Aquí, la elaboración del udon no es solo una receta, sino un arte transmitido de generación en generación, un ritual que conecta a las personas con la tierra y sus frutos.
El Sanuki Udon, con su característica textura firme y forma cuadrada, es el embajador culinario de Kagawa. Pero más allá de degustar este manjar, los visitantes pueden participar activamente en su creación. Numerosas instalaciones ofrecen talleres donde se aprende a amasar, estirar y cortar la masa, e incluso a pisotearla al ritmo de la música tradicional, una práctica esencial para lograr la consistencia perfecta. Esta experiencia sensorial y participativa ofrece una comprensión profunda del valor del trabajo artesanal y la dedicación que implica cada plato.
Pero Kagawa es mucho más que udon. Sus islas, salpicadas en el Mar Interior de Seto, se han convertido en un lienzo para artistas de todo el mundo. La Bienal de Setouchi, celebrada cada tres años, transforma estas islas en galerías al aire libre, donde instalaciones artísticas contemporáneas dialogan con la belleza natural del paisaje. Estas obras, a menudo interactivas y efímeras, invitan a la reflexión sobre la relación entre el ser humano, el arte y el entorno.
Además, Kagawa alberga algunos de los jardines más exquisitos de Japón, como el Jardín Ritsurin en la ciudad de Sanuki. Este jardín paisajístico, que data del período Edo, es un ejemplo magistral del 'shakkei' o 'paisaje prestado', integrando elementos naturales del entorno en su diseño. Pasear por sus senderos serpenteantes es una experiencia zen, donde cada piedra, cada árbol y cada estanque han sido cuidadosamente dispuestos para crear una armonía visual y espiritual.
Mi peregrinaje personal en Kagawa comenzó con una visita al Jardín Ritsurin. La serenidad del lugar me envolvió de inmediato. El sonido del agua fluyendo suavemente, el aroma de los pinos centenarios y la vista de las carpas koi nadando en los estanques crearon una atmósfera de paz profunda. Me senté en una casa de té tradicional, disfrutando de un matcha mientras contemplaba la belleza del jardín. Sentí una conexión con el pasado, con los jardineros que durante siglos han mantenido este oasis de tranquilidad.
Luego, me aventuré a explorar las islas de arte. En Naoshima, me maravilló la 'Pumpkin' de Yayoi Kusama, una escultura icónica que parece emerger del mar. En Teshima, el Museo de Arte de Teshima me dejó sin aliento. La arquitectura minimalista del museo, combinada con la obra de arte 'Matrix' de Rei Naito, creó una experiencia inmersiva que desafió mi percepción del espacio y el tiempo. Caminar por estas islas, descubriendo obras de arte en cada rincón, fue un viaje de descubrimiento constante.
Por supuesto, no podía irme de Kagawa sin sumergirme en el mundo del udon. Participé en un taller de elaboración de udon, donde aprendí los secretos de la receta y experimenté la alegría de crear mis propios fideos. Pisotear la masa fue una experiencia liberadora, y el sabor del udon recién hecho fue simplemente delicioso. Visité varios 'udon-ya' locales, cada uno con su propio estilo y especialidad. Desde el udon caliente en caldo dashi hasta el udon frío con salsa de sésamo, cada plato fue una explosión de sabor.
Mi consejo para quienes visiten Kagawa es que se tomen su tiempo para explorar y saborear cada experiencia. Alquilen una bicicleta para recorrer las islas de arte, participen en un taller de udon, visiten los templos y santuarios locales, y disfruten de la hospitalidad de la gente de Kagawa. Permítanse perderse en la belleza del paisaje y la riqueza de la cultura. Kagawa es un destino que alimenta el cuerpo y el alma, un lugar donde se puede encontrar la paz y la inspiración en cada rincón.

Akari Fujimoto
Naturaleza y Espiritualidad"Fotógrafa de naturaleza y practicante de Shinrin-yoku. Buscadora de la paz en los bosques y templos de Japón."