Deportes y Deidades: Rituales de Año Nuevo que Inician la Temporada en Japón
Akari FujimotoEn Japón, la línea entre el deporte y lo sagrado es tan tenue que a menudo se entrelazan, creando un tapiz de rituales que marcan el inicio de cada temporada. Esta conexión hunde sus raíces en el sintoísmo, donde los atletas invocan a los 'shōbu no kamisama' (dioses de la competición) y 'supōtsu no shugoshin' (deidades protectoras de los deportes), buscando fortuna, protección y guía. La reverencia no es meramente superstición; es una manifestación de respeto hacia el esfuerzo, la disciplina y el espíritu competitivo.
Según antiguas leyendas recogidas en el 'Kojiki', el libro más antiguo de Japón, los orígenes del sumo se encuentran en luchas entre dioses. Esta herencia divina se mantiene viva en el 'dohyō matsuri', una ceremonia de purificación del ring de sumo. Este ritual transforma el 'dohyō' en un espacio sagrado, donde los luchadores no solo se enfrentan entre sí, sino que también rinden homenaje a la presencia divina que se cree que reside allí. Es un acto de humildad y reconocimiento de fuerzas más allá de lo humano.
Incluso en disciplinas alejadas del sumo, como el béisbol o el tenis, se observa un gesto común: una reverencia hacia el campo o la cancha. Este acto, aparentemente simple, está imbuido de 'reihō', una etiqueta arraigada en el 'bushidō', el código samurái. Al inclinarse, los atletas honran el espacio donde se desempeñan, reconociéndolo como un lugar de esfuerzo y sacrificio. No es solo una formalidad, sino una conexión tangible con la historia y los valores que sustentan el espíritu deportivo japonés.
Esta atención al detalle se extiende al cuidado del equipo. Los atletas pulen sus bates, limpian sus raquetas y mantienen su equipo con esmero. Esta práctica, que puede parecer un simple mantenimiento, refleja la creencia ancestral de que los objetos pueden albergar espíritu. El legendario Ichiro Suzuki personificó esta filosofía, tratando sus bates con la misma calma y concentración que demostraba en el plato. Lo que a simple vista es una rutina se convierte en un acto de gratitud, un reconocimiento silencioso del poder y la historia contenidos en cada herramienta.
El Año Nuevo, 'shōgatsu', es un momento de renovación y purificación en Japón, un tiempo para reflexionar sobre el pasado y prepararse para el futuro. Para los atletas, esto significa limpiar la mente y el espíritu, saludar a las deidades y prepararse para los desafíos que vendrán. Los rituales de Año Nuevo son una oportunidad para reafirmar su compromiso con el deporte, para renovar su conexión con la tradición y para buscar la guía divina en su camino.
Desde mi perspectiva como fotógrafa de la naturaleza y practicante de 'shinrin-yoku', veo paralelismos entre el mundo natural y el deportivo. Ambos requieren disciplina, respeto y una profunda conexión con el entorno. Así como un árbol se fortalece con el tiempo y la adversidad, un atleta se forja a través del entrenamiento y la competición. Y al igual que un bosque ofrece un refugio para el alma, el deporte puede ser una fuente de inspiración y renovación.
Para experimentar esta conexión de primera mano, recomiendo visitar un santuario sintoísta durante el Año Nuevo. Muchos santuarios ofrecen amuletos y bendiciones especiales para los atletas, así como ceremonias de purificación para el cuerpo y el espíritu. Observar a los atletas participar en estos rituales es una oportunidad para comprender la profunda influencia de la tradición en el deporte japonés.
Finalmente, alentar a los atletas locales en eventos deportivos es otra forma de sumergirse en esta cultura. Ya sea un partido de béisbol en un parque local o un torneo de sumo en un gimnasio, la pasión y el respeto por el juego son palpables. Al presenciar estos eventos, uno puede sentir la energía y el espíritu que impulsan a los atletas japoneses, una mezcla única de tradición, disciplina y conexión con lo divino.

Akari Fujimoto
Naturaleza y Espiritualidad"Fotógrafa de naturaleza y practicante de Shinrin-yoku. Buscadora de la paz en los bosques y templos de Japón."